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viernes, 9 de noviembre de 2012

Hace tiempo, soñé


Hace tiempo, soñé que entraba en un avión. Iba a perderme por los castillos de Francia. Pero antes de llegar, durante el vuelo, conocí a alguien que se sentaba a mi lado. Entonces no lo sabía, pero eras tú. Tenía tu misma sonrisa, las mismas ganas de viajar y de conocer mundo. Tenía tu voz y solo dejaba de hablar para escucharme a mí. Me miraba de la misma manera de la que me enamoré al conocerte. Se sentaba de la misma forma y al levantarse, caminaba igual que tú. No recuerdo su nombre, pero estoy más que segura de que era el tuyo.

Hace tiempo, soñé un sueño. Era un sueño, un simple sueño. Ahora, es real, estás a mi lado y cada día que amanece lo primero que mis ojos ven al despertar eres tú. Hay noches, en las que una teme que a la mañana siguiente no ocurra lo mismo, pero siempre pasa, y no hay mejor forma de despertarse que ésta.

Hace tiempo, soñé contigo y algo quiso que ese sueño fuera mi destino.

Hace tiempo, me gustaba irme a dormir para soñar. Ahora, prefiero despertar y olvidarme de los sueños para estar contigo.

Clau.

domingo, 29 de abril de 2012

no hay peor forma de perderse que la de no encontrarse

Weheartit.com__largeUn corazón es como una maleta antes de irse de viaje. Está llena de cosas, has metido tanto dentro que ya ni te acuerdas que hay debajo y qué arriba, pero aún cabe más, y aprietas y haces hueco para que entre todo lo posible. Los sentimientos se apretujan entre ellos, se pisan y se gritan, se confunden y se chocan tan solo para que quepan más, y más. A cada día que pasa, a cada luna que se esconde en el horizonte, la maleta crece y ya llega hasta el techo. Entonces es cuando alcanza ese punto en el que para meter más cosas tienes que sentarte encima, para que no se caigan las cosas; y lo haces. Te sientas encima de tu corazón, aplastas los sentimientos, te tragas tu orgullo, tus dudas e inquietudes, y decides no hacer caso a todo lo que pasa dentro de tu pecho. Agarras la maleta por el asa, y te vas, y todos esos sentimientos agolpados se callan porque por mucho que griten, ya solo escuchas a la cabeza, y te das cuenta de que hiciste la maleta para nada, porque ya te has perdido.






Carmen